Traducciones urgentes y calidad

Publicado por el día 06/11/2013 en Calidad, Gestión de proyectos, Traducción | 6 comentarios

Reloj de arena

Dicen que lo bueno se hace esperar y este principio se aplica muy bien a la traducción. Coincidirán conmigo en que, muy a menudo, los clientes necesitan el trabajo «para ayer». Otras veces, piden adelantar la fecha de entrega acordada por razones especiales. Independientemente de los factores que hagan que un pedido de traducción tenga carácter urgente, los plazos de entrega ajustados pueden comprometer la calidad del trabajo.

Hace unos meses, me encargaron la traducción de un artículo científico. En su correo electrónico, el cliente me comentaba que se trataba de un trabajo «bien cortito». En comparación con otros trabajos, se podía decir que era corto, pero, a la hora de traducir, la longitud de un texto depende del tiempo que tengamos para traducirlo y el cliente me pedía que se lo entregara en un plazo imposible.

A los traductores nos sorprenden algunos planteos de los clientes porque nos resulta obvio que, por ejemplo, una sola persona no puede traducir 7000 palabras nuevas en un día. Sin embargo, esto no tiene por qué ser así de obvio para el cliente que tal vez sea la primera vez que contrata a un profesional de la traducción y no conoce en qué consiste nuestro trabajo. Por eso, creo que muchos de los pedidos ilógicos que recibimos son fruto del desconocimiento y de una simplificación de la tarea de traducir por parte del cliente.

Situaciones como la que comenté arriba ya habían tocado a mi puerta anteriormente, pero esta en especial me hizo reflexionar más seriamente sobre qué postura adoptar para responder a las necesidades del cliente sin comprometer la calidad del trabajo.

 

El valor de la espera

Es muy útil partir del supuesto de que el cliente desconoce lo que implica el proceso de traducción y sus tiempos. Entonces, será necesario darle datos concretos que le ayuden a tener una idea más acabada de cómo es nuestro trabajo. Digo «datos concretos» porque una de las primeras cosas que intentaba explicar era que traducir no se trata de transponer palabra por palabra, sino de comprender y reexpresar significados. Aunque esto es totalmente cierto y el cliente debería saberlo, comprobé (después de varios intentos) que lo más efectivo es informarle cuántas palabras en promedio puede traducir un profesional en un día para entregar una traducción de calidad.

Una vez que el cliente cuenta con esta información, podremos explicarle que si tiene margen para esperar y ajustarse al plazo de entrega propuesto, será lo más beneficioso para su proyecto. Se trata de subrayar el valor que tiene esperar para que su inversión de los mejores frutos y de recalcar que un trabajo bien hecho lleva su tiempo. Sorprendentemente, ante esta información muchos bajan la urgencia del pedido (no era tan urgente, después de todo ;)).

 

Trabajo en equipo

Mas la respuesta no siempre es esa. Personalmente, soy de la opinión de que si el plazo de entrega solicitado no es negociable y tenemos disponibilidad para completar la tarea nosotros solos, esa es la mejor opción para mantener la coherencia de la traducción al máximo, ya que, en traducción, la coherencia es sinónimo de calidad.

Si no disponemos del tiempo suficiente para hacerlo, será necesario recurrir a un colega para que colabore en el proyecto y, por supuesto, tomar todas las medidas pertinentes para garantizar la coherencia del trabajo. Dado que cada persona tiene su propia forma de escribir y expresarse, tendremos que asegurarnos de que el texto final sea coherente en cuanto a terminología y estilo.

Por este motivo, aunque hoy no necesitemos colaboración, es aconsejable anticiparse a los hechos porque los trabajos urgentes pueden surgir en cualquier momento. Si hemos identificado previamente a aquellos colegas idóneos para trabajar con nosotros, tendremos algo menos que resolver cuando se presente un encargo de estas características, reduciremos el estrés y la ansiedad y, por consiguiente, nuestro desempeño será mejor porque estaremos más tranquilos.

 

Mi conclusión personal es que ante un pedido de traducción urgente que pueda poner en riesgo la calidad de la traducción debemos proponer un plazo de entrega acorde a la longitud del texto y explicarle al cliente el beneficio de respetar ese plazo. En el caso de que el tiempo apremie y no sea posible atenerse a la fecha propuesta, tendremos que trabajar en equipo con colegas de confianza y hacer lo necesario para mantener la coherencia de la traducción.

Pero, independientemente de la respuesta que obtengamos del cliente, es nuestra tarea hacerle saber en qué consiste nuestro trabajo y no suponer que viene a nosotros con ese conocimiento previo. Es necesario subrayar que los plazos de entrega que proponemos tienen su razón de ser y se establecen así para asegurar un trabajo decente. Con el tiempo, pude comprobar que ese mismo cliente que la primera vez pidió una traducción exprés, la segunda vez que me contactó lo hizo con más tiempo y mejor previsión. Así que será cuestión de perseverar pacientemente para ver los resultados esperados.

Y, ustedes, ¿cómo manejan los pedidos urgentes de sus clientes? Me encantaría conocer sus opiniones :).

 

6 Comentarios

  1. 06/11/2013

    Pues ninguna duda. Vamos a cualquier comercio para pedir tal trabajo sabiendo que este va a poner sus plazos de entrega según unas cuantas variables. Lo mismo debería pasar con nuestro trabajo, pero, sobre todo, con nosotros. Debemos ser concientes de nuestros límites y ofrecerle al cliente lo mejor dentro de nuestras posibilidades. Si aceptamos tiempos irrisorios, los que sufrimos luego somos nosotros. Y ni hablar de la calidad final de nuestros trabajos. De acuerdo, de acuerdo.

    • 06/11/2013

      Mejor dicho, imposible. Además, nuestra profesión es particularmente desconocida para muchas personas, así que con más razón necesitamos explicar en qué consiste nuestro trabajo. ¡Gracias por pasar y comentar! :).

  2. 24/07/2014

    Gracias, Sofía. Me ha resultado muy útil esta entrada.

    Es cierto, cualquier trabajo, en cualquier área, tiene un tiempo de plazo para ser hecho y eso es lo que a veces los clientes no entienden, especialmente si no saben lo que implica el proceso de traducción. Y es contraproducente que por querer conservar o hacerse de un cliente nuevo aceptemos plazos imposibles de cumplir porque, o bien se termina incumpliendo el plazo, o bien el resultado es un trabajo deficiente, con lo que seguramente se terminará perdiendo a ese cliente, que era justo lo que uno trataba de evitar. Y lo peor de todo es que eso dañará nuestra reputación, pues ese cliente dirá que no somos buenos traductores, justamente desde su falta de conocimiento.

    Saludos, y éxitos.

    • 26/07/2014

      Exacto, Angie, coincido totalmente con vos. ¡Muchas gracias por pasar y comentar! 🙂

  3. 25/01/2017

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    It appears as though some of the written text in your content
    are running off the screen. Can someone else please comment and let me
    know if this is happening to them too? This may be a issue with my internet browser because I’ve
    had this happen previously. Many thanks

    • 27/01/2017

      Hi, Suzanna. I’ve just checked and I don’t see the problem you mention. Maybe there’s some issue with the browser you’re using. Which one is it?

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